Todavía se discute la autenticidad del retrato,
firmado por Juan de Jáuregui, que conservamos de
Cervantes, pero sus rasgos coinciden con los descritos por el
propio autor: ¿En qué obra se encuentra esta descripción?
" Este que veis aquí, de rostro aguileño, de
cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres
ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de
plata que no ha veinte años que fueren de oro; los bigotes
grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni
crecidos, porque no tiene sino seis y esos mal acondicionados y
peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los
otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni
pequeño; la color viva, antes
blanca que morena, algo cargado de espaldas y no muy ligero de
pies; éste digo que es el rostro del autor de la Galatea y
de Don Quijote de la
Mancha."
En cuanto a su aspecto moral, hay que
destacar la dignidad y entereza con que supo hacer frente a la
adversidad. Su vida, si la comparamos con las de otras brillantes
figuras de la época, nos causa una impresión
dolorosa, más por la miseria de su etapa adulta que por
los difíciles años de su juventud,
recordados más tarde con orgullo por el propio Cervantes.
Es cierto que la publicación del Quijote le
proporcionó gran fama, pero este éxito
tardío no consiguió paliar sus dificultades
económicas ni le elevó al lugar que merece.
No obstante, Cervantes superó todas las dificultades
gracias a su extraordinaria nobleza de ánimo, a su fe en
los valores
del espíritu y a su inquebrantable optimismo.
Copia literal.
Nota: 1
Copia literal.
Nota: 1


